SukaSuka – Volumen 3 – Capitulo 3 – Parte 5

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Parte 5: La 49º Isla Flotante

Ahora, ¿cómo hace uno para descender desde el cielo hasta la superficie?

El método más simple… bueno, incluso un bebé lo sabe. Ir hasta el borde de tu isla flotante y dar un paso más. Después de volar literalmente más de mil malumel, al menos serás capaz de darle un gran beso a la madre tierra. Además, la tarifa es solamente tu vida. ¡Qué barato!

Si por alguna razón tal método no es de tu agrado, bueno, como que te quedaste sin suerte. Al buscar el segundo método más simple, uno se encuentra con un gran pico en dificultad. Y si insistes en añadir la condición de que quieres volver a casa después de descender, la dificultad solo aumenta.

Se dice que una enorme barrera rodea todo Regul Aire. Si una aeronave regular intenta cruzar esta barrera, perderá el control y se volverá incapaz de volar apropiadamente. Hay procedimientos especiales que pueden realizarse en una nave para prevenir esto, pero por supuesto cuestan una cantidad significativa de tiempo y dinero, lo que lo hace esencialmente inaccesible para la mayoría de la gente.

La Plantaginesta, una aeronave de clase élite programada para recoger a los sobrevivientes y bienes recuperados de la expedición a la superficie, requiere alrededor de seis días para ser preparada, incluso trabajando en ella lo más rápido posible.

Todo esto le fue explicado a Willem en la base de la Guardia Alada en la 49º Isla Flotante.

“¿Y por qué necesitamos una aeronave tan grande?”

“Elige cuidadosamente tus palabras, Técnico Segundo. Soy un Técnico Primero, ¿sabes? Soy una persona importante,” dijo un Gremian en uniforme del ejército con un rostro malhumorado.

El pequeño Gremian apenas alcanzaba la altura de la cintura de Willem, haciendo que sea muy fácil ver sus hombros desde arriba. Cocida en uno de ellos, justo como dijo, había una insignia de Técnico Primero. Fue en ese momento que Willem recordó algo que probablemente había pasado por alto por completo: el ejército pone gran énfasis en la jerarquía de los rangos. En el pasado, él peleó con los ejércitos del antiguo imperio y el antiguo reino varias veces, pero nunca perteneció a ellos.

“Mis disculpas, Técnico Primero. Vengo de un humilde pueblo en la frontera, por favor tenga piedad de mí.”

“Uh… sí. Eso es bueno.” El Gremian parecía desconcertado por el repentino cambio de actitud de Willem, pero su humor mejoró. “Ahora, ¿qué era? ¿Por qué necesitamos una nave tan grande? Muy bien, ya que soy un Técnico Primero tan amable, te iluminaré. Después de todo, soy un Técnico Primero de buen corazón.”

Maldición, este tipo es molesto, pensó Willem mientras se inclinaba con una sonrisa y decía, “gracias, Técnico Primero de buen corazón.”

“Muy bien.” El Gremian, ahora en el mejor de los estados de ánimo, comenzó a hablar. “Para resumir, tenemos mucho que cargar. Esta expedición fue enviada debido al descubrimiento de una aldea Emnetwyte relativamente bien preservada. Se esperaba que produjera muchos artefactos, la cual es la razón de tan larga expedición, y de acuerdo a los reportes, reliquias que no podemos permitirnos dejar en la superficie fueron descubiertas.”

“… cada día que esta misión de rescate es retrasada, la situación de los sobrevivientes solo se vuelve más y más peligrosa.”

El rostro del Gremian parecía decir ‘¿de qué diablos habla este tipo?’. “Fueron enviados allá abajo para obtener el conocimiento perdido de tiempos antiguos. Estoy seguro de que todos en la expedición conocían los riesgos de antemano. Además, ¿lo sabes verdad? Dos de nuestras armas anti-Bestias fueron enviadas con ellos. Estoy seguro de que serán útiles.”

“…”

El aire en la habitación pareció congelarse.

Fuera de la ventana, un ave cayó del cielo.

Un gato tomando una siesta bajo un árbol tembló y escapó corriendo.

Los soldados dentro del edificio que estaban realizando sus deberes varios fueron repentinamente asaltados por inexplicables y severos escalofríos. Algunos cayeron de sus sillas. Algunos gritaron. Algunos miraban alrededor cautelosamente.

“Tus músculos faciales parecen estar temblando, ¿pasa algo?” Preguntó el Gremian con un rostro en blanco, completamente ignorante de los cambios ocurriendo a su alrededor.

“Oh, nada. Solo estaba pensando cuánta razón tiene, sabio Técnico Primero.”

“Ya veo. Las expresiones faciales de los sin marcas siempre son difícil de leer. Oh, por cierto, tengo justo el documento adecuado. Aunque seas un humilde Técnico Segundo, estoy seguro de que serás capaz de entender la importancia de esta expedición después de ver esto.”

Un archivo fue arrojado a la cara de Willem. Eran un par de pedazos de papel atados con una cuerda, probablemente un reporte. En una descuidada caligrafía, estaba escrito el título ‘Reporte de la Segunda Expedición a las Ruinas K96-MAL en la Superficie’. Mientras escuchaba al pequeño hombre hablar, Willem había estado pensando que le importaba una mierda lo que fue encontrado ahí abajo, pero el archivo atrajo su atención. Una buena cantidad de recursos y personal fueron dedicados a la expedición. ¿Qué es lo que busca el ejército y Orlandri?

“¿Puedo tener el privilegio de leerlo?”

“No puedes llevarlo a ninguna parte.”

Willem tomó el archivo y lo abrió. Las primeras páginas solo contenían coordenadas, datos de ruta, y otra información técnica completamente incomprensible para Willem, así que las salteó. Después apareció un mapa de las ruinas junto con algunos hechos básicos de sus descubrimientos. Aparentemente, hace quinientos años, en el lugar de las ruinas hubo una aldea con alrededor de tres mil Emnetwyte. Complejos de viviendas pobremente construidos se alineaban con las calles pavimentadas con piedras. Un gran edificio que se cree era la alcaldía se encontraba hacia el noroeste. Probablemente la aldea estaba rodeada por un bosque en ese tiempo. Un total de cuatro ríos fluían por el área, dos de los cuales fueron artificialmente redirigidos para ser usados como rutas acuáticas o algo similar.

“…”

Wow, mucho de esto es bastante acertado, pensó Willem. La población del pueblo realmente era de alrededor de tres mil, las calles estaban cubiertas con piedra de aspecto barato, y había un gran bosque rodeándolo. Se quedaron cortos por dos en el número de ríos, pero el trazado del pueblo que se muestra en el mapa coincide exactamente con la aldea que una vez fue conocida como Gomag – la ciudad natal de Willem.

Él buscó un edificio en particular en las afueras del pueblo. Hace quinientos años, ya estaba deteriorado y a punto de derrumbarse. No pudo encontrarlo. Tal vez la expedición no fue tan lejos, o tal vez cualquier rastro de él simplemente había desaparecido con los años.

“No hay nada interesante ahí. La página siguiente, la página siguiente.” Le apresuró el Gremian.

La siguiente página contenía una lista simple de los artefactos descubiertos: Talismanes, cerámica, pinturas, libros. Willem sintió que su cabeza había dado con una pista. Sus ojos pasaron sobre las palabras escritas en la lista, pero su significado falló en registrarse en su mente.

“Este reporte fue hecho basado en el reporte más reciente que arribó en una nave mensajera el otro día. En otras palabras, los artefactos listados ahí aún se encuentran en la superficie, esperando para que los recojamos.”

¿A quién le importa? Pensó Willem. Si tanto querían dibujos Emnetwyte, él podría hacer algunos ahora mismo si le daban algo de papel y una pluma. Si querían un florero, él podría hacer uno. Si querían libros, él podría escribirles una gran obra maestra que trascendió las eras.

Y entonces, los ojos de Willem divisaron una palabra que no podía saltear. “Arma Excavada… ¡¿Lapidemsibilus?!”

“Sí, aparentemente ese nombre fue gravado en la empuñadura. También dicen que parece un arma de buena calidad, así que con eso, la protección de Regul Aire se fortalecerá.”

El alegre Técnico Primero siguió hablando de algo, pero sus palabras entraron por una oreja y salieron por la otra. Lapidemsibilus. La Inquebrantable Defensora de la Vida. El Carillón que el antiguo camarada de Willem Navrutri una vez usó. ¿Pero por qué fue encontrada en Gomag? Navrutri fue con ellos a pelear contra los Visitantes. Casi un continente entero separa Gomag y Tifana, el lugar de la batalla.

Pero espera…

“¡Lapidem! ¡Esa es la respuesta!” El mundo frente a los ojos de Willem repentinamente pareció volverse brillante y destellar.

“¿D-De acuerdo?”

Willem sostuvo los brazos del Gremian y lo sacudió arriba y abajo rápidamente. “¡Este es un descubrimiento maravilloso, galante Técnico Primero! ¡La expedición realmente cumplió una tarea trascendental! ¡Debemos recuperar a esos valientes hombres y sus artefactos de inmediato!”

“S-Sí, me alegra ver que lo entiendes ahora.” El Gremian asintió repetidamente, de alguna forma abrumado por el extraño comportamiento de Willem. “Bueno, hablando de eso, estaba pensando que necesitaremos un guardia a bordo de la Plantaginesta, así que trae un Arma Excavada junto con su usuario.”

Willem pensó por un momento. Su petición era, por supuesto, no muy sorprendente. Por el momento, no hay predicciones de ataques de Timere en alguna isla flotante. Las predicciones siempre son precisas, y además pueden determinar la escala de un ataque. En otras palabras, no habría batallas de gran escala en Regul Aire en un futuro cercano, lo que significa que tomar un hada soldado lejos solo implicaría un pequeño riesgo. Tenía sentido para la compañía solicitar una escolta, era lógico que la Guardia Alada aceptara eso, y naturalmente no tendría mucho sentido que un superficial Técnico Segundo intentara rehusarse basado en sus emociones.

Lo pensó un poco más. “… tengo una petición, generoso Técnico Primero.”

“¿Hmm?”

“¿Sería posible preparar un asiento más en esta aeronave?”


Willem dejó su habitación, salió de la base de la Guardia Alada, y rápidamente caminó por el camino rural hacía la Segunda Ciudad de la 49º Isla Flotante.

Mientras más cercano a uno es el número de una isla flotante, más cerca del centro del grupo se encuentra. Y generalmente, mientras más bajo el número, la isla está más desarrollada y poblada. Todas las grandes ciudades básicamente pueden ser encontradas en islas por debajo de 40, y las islas por encima de 70 básicamente consisten de naturaleza virgen. La 49º Isla encaja justo en el medio. Acorde a esto, la ciudad a la que Willem se dirigía no podía ser llamada grande ni pequeña. Era realmente promedio.


“¡Ah, llegaste!” Una Chtholly que lucía aburrida estaba sentada en una cafetería bajo una sombrilla verde oscuro, con un vaso vacío de jugo de frutas y un pastel a medio comer a su lado, notó a Willem caminando hacia ella a través de la plaza y lo saludó. “¡Tarde! ¿Sabes cuánto llevo esperando?”

“Lo siento, lo siento, tenía algunas cosas que hacer. ¿Estás lista para irnos?”

“Un segundo. Tengo que terminar esto.” Parece que lo decía bastante literal, ya que el pastel sobre la bandeja frente a ella desapareció en un parpadeo. La hazaña fue tan impresionante que incluso Willem, un experimentado guerrero, quedó boquiabierto de asombro.

“Mmmm.” El rostro de Chtholly se aflojó en una gran y torpe sonrisa. Ahora Willem entendía por qué a ella no le gustaba comer dulces frente a las otras chicas del almacén. “De acuerdo. Vayamos de compras,” dijo ella mientras se levantaba y ponía su sombrero que había estado ocupando el asiento de al lado.

El prejuicio hacia los sin marcas definitivamente no era prevalente en el área, así que no había necesidad de mantener siempre sus cabezas cubiertas. Willem le explicó esto a Chtholly antes de dejar el almacén, pero ella simplemente dijo ‘no importa’ y lo tomó de todas formas.

“¿En qué orden deberíamos ir? La librería probablemente debería ser la última, ya que todo el mundo decidió pedir muchos. Puede que sea un poco pesado caminar por ahí con todo eso,” dijo Chtholly.

“Pareces estar divirtiéndote.”

“¿De verdad? Estoy segura de que es solo tu imaginación.” Ella comenzó a caminar. “Rara vez tengo la oportunidad de caminar fuera a solas contigo, así que tal vez sea eso. No, no rara vez, esta es la primera vez, ¿verdad?”

“¿De qué estás hablando?” Willem suspiró. “Cuando nos conocimos fuimos por todos lados. No me digas que lo olvidaste.”

“Ah… es cierto. Ahaha.” Chtholly intentó dejar el tema con una risa. “Bueno, no nos dejemos atrapar por los pequeños detalles. Si no nos apresuramos, no llegaremos a casa antes de que el sol se oculte.”

“¿Pequeños detalles?”

La pregunta de Willem fue respondida con una mirada aterradora.


Realmente era una ciudad promedio. La economía no era muy prospera. No había casi turistas. La población tampoco era grande o pequeña. La seguridad no era extrema ni tampoco el crimen. La ciudad no tenía casi ningún rasgo distintivo, haciendo que sea difícil encontrar algún adjetivo para describirla además de ‘promedio’. La ciudad simplemente estaba hecha para el confort de sus residentes. Un grupo de niños Borgle corrían por los pintorescos callejones de ladrillo y pequeñas escaleras llenas de huecos, agitando energéticamente palos por el aire.

Al final acabaron con mucho más equipaje del que Willem esperaba. Para descansar un poco los brazos, decidieron detenerse en un parque que se veía agradable.

“Hey,” dijo Willem mientras se sentaban el uno junto al otro en un banco.

“¿Hm?”

“¿Realmente estás bien con esto? Finalmente puedes moverte libremente fuera de la isla, ¿sabes? ¿Seguirme por ahí mientras hago las compras es realmente todo lo que-“

“Detente justo ahí. No tienes por qué hacer preguntas de las que ya sabes la respuesta.” Chtholly señaló a Willem acusatoriamente. “Fuera o dentro de la isla, eso no importa. Solo quería estar contigo, eso es todo.”

Willem pensó que ella diría algo como eso.

“Bueno, hay lugares a los que quiero ir y cosas que quiero ver, pero estar contigo tiene prioridad, así que no hay nada que pueda hacer al respecto.”

Willem suspiró. La tragedia desarrollándose frente a él era el resultado de una chica inocente, que creció sin saber nada de los hombres, teniendo un dramático encuentro un día por coincidencia. Los sentimientos que resultaron de tal encuentro como de cuento de hadas eran fuertes, puros, pero crueles.

“¿Qué es lo que tanto te gusta de mí?”

“No voy a decirte.” Rió Chtholly.

Un breve y cómodo silencio cayó sobre ellos. El sentimiento de que no le importaría si se quedaran en este momento por toda la eternidad surgió dentro de Willem.

“Me ordenaron enviar un hada soldado a bordo de la aeronave que se dirigirá a la superficie.” Él rompió el silencio con una suave y gentil voz.

“Mm.”

“Es demasiado pronto para Tiat, así que ella no es una opción. Fue difícil elegir entre las dos restantes, pero he decidido enviar a Nephren.”

“Mm.”

“Y además, después de hablar directamente con mi supervisor, también conseguí un asiento para mí.”

“… ¿mm?” Chtholly se giró hacia Willem. “¿Qué?”

“A diferencia de la vez en la 15º Isla, no hay una barrera o lo que sea previniendo mi entrada. Si quiero seguirlos puedo hacerlo. Una razón es que no quiero esperar a que ella vuelva a casa.” Willem comenzó contando con sus dedos. “La segunda es que el nombre de cierta espada estaba en la lista de tesoros descubiertos por la expedición. Si es la verdadera, quiero tenerla lo antes posible.”

“¿Espada?”

Ignorando su pregunta, Willem miró al cielo. “Has estado presionándote demasiado últimamente, ¿verdad?”

“… ¿de qué estás hablando?”

“No te hagas la tonta. Puedo imaginar lo que sucede basado en tu actitud. Has perdido algunos recuerdos, ¿verdad? ¿O tal vez siguen desapareciendo mientras hablamos?”

Un carro de gofres se estacionó justo fuera del parque y abrió para el público. Un dulce aroma llenó el área. Los niños en todas partes comenzaron a molestar a sus padres por dinero. Incluso los padres que se rehusaron estrictamente al principio cambiaron sus actitudes cuando la fragancia alcanzó su nariz. ‘Falta poco para la cena.’ ‘No querrás tener el hábito de comprar comida por impulso.’ ‘Está bien, solo esta vez.’ ‘Disculpe, una pasta de avellanas y un paquete de bayas.’

“¿Cómo lo supiste?” Preguntó Chtholly.

“Como dije, puedo darme cuenta solo con verte.”

Desde hace un tiempo, Willem había sentido algo raro en la actitud de Chtholly. Y observándola, notó algo por primera vez, algo que nunca habría notado si no la mirara tan atentamente.

“Ya veo… estabas cuidando de mí.”

“¿Creíste que no lo hacía?”

“Por supuesto que no, pero…” Su expresión parecía feliz pero a la vez afligida.

“– Te advertiré ahora mismo que no tengas muchas esperanzas por lo que voy a decir. No es más que una pequeña posibilidad.” Willem respiró profundamente, y entonces comenzó su explicación. “La espada de la que estaba hablando tenía un Talento que preservaba la condición de la mente y cuerpo de su usuario. La vi inutilizar destrucción de memoria y ataques de pánico con mis propios ojos. Si tuviéramos esa espada, tal vez seamos capaces de resolver ese problema tuyo.”

Chtholly parpadeó. “Tú… dices algunas cosas bastante ridículas con un rostro serio.”

“Bueno, el primer paso para hacer realidad esas cosas ridículas es ponerlas en palabras.”

“No creo que eso sea algo que deberías decir con orgullo.” Rió Chtholly.

La energética voz del dueño del carro de gofres llegó a sus oídos. ‘Gracias, muchas gracias.’

“De acuerdo, no me haré falsas esperanzas. Pero puedo confiar en que nunca te rendirás, ¿verdad?”

“Por supuesto,” respondió Willem.

“Entonces, ¿cómo cuánto tiempo estarás fuera?”

“Ni idea. ¿Tal vez unos diez días? O tal vez un poco más.”

“… yo también iré,” murmuró Chtholly.

“¿Huh?”

“Dije, yo también iré. No eres el único que no quiere esperar en casa.”

“¿Qué?”

“Está bien. Aún recuerdo a Nopht y Rhan, aunque nunca fui muy cercana a ellas.”

No, no, no, eso nunca será aprobado. No es como si hubiera toneladas de espacio libre en la nave. No podemos permitirnos llevar a alguien sin habilidades con nosotros solo para que puedan dar un vistazo…”

El rostro de Chtholly se transformó gradualmente en el de un demonio. Willem, notando su desliz, se encogió un poco.

“¿Realmente piensas que quiero ir solo para ‘dar un vistazo’?”

“… no, eso no es lo que quise decir. Ya sabes, la superficie es un lugar peligroso y no es un lugar al que deberías ir tan casualmente… ah.” Su lengua parecía estar teniendo un mal día.

“¿Hmm? ¿Esto te parece casual?”

“Ah, no… hablemos después de calmarnos un poco.”

“¡Iré contigo!”

“¡Te digo que es imposible!”


Poco después, Willem descubrió que de hecho si era posible después de todo. Él volvió por el camino que vino hacia la base de la Guardia Alada y discutió la situación con el Técnico Primero, quien fácilmente dio su aprobación. Él simplemente garabateó el nombre de Chtholly al final de la lista de la tripulación y le entregó a Willem una tarjeta de identificación.


“– ¿Estás enojado?” Preguntó cautelosamente Chtholly mientras caminaban hacia el puerto. “Tu rostro se ve algo extraño.”

Willem soltó un gran suspiro. “¿Sabes por qué obtuviste el permiso tan fácilmente?”

“Hmm… ¿Por qué el Técnico Segundo me presentó?”

“Esa no es razón suficiente para llevar a un civil regular con nosotros a una importante misión sin hacer ningún tipo de investigación sobre su pasado o habilidades.”

Los gobiernos de la mayoría de las islas no tienen ningún tipo de registro de sus ciudadanos. A causa de la inmensa diversidad de razas y valores todos mezclados juntos, gestionar cuidadosamente a cada residente con documentos sería realmente una tarea difícil. Bajo la ley de la mayoría de las islas, la ciudadanía es algo que puede simplemente comprarse pagando impuestos al gobierno. Da ciertos privilegios convenientes, pero de ninguna manera es necesario para vivir. Por ejemplo, en la 28º Isla, había muchos vecindarios, tal como en el que vivía Willem, donde casi nadie era un ciudadano oficial. Bueno, eso lleva a una disminución significativa del orden público. Como sea, Chtholly, habiendo perdido su estatus como hada soldado, ahora no era más que un civil.

“Normalmente, para ir a una misión del ejército, definitivamente necesitarías pruebas de que tienes las habilidades necesarias para no ser una molestia para los demás y también la confianza de los oficiales. No hay tal cosa como ser demasiado cuidadoso cuando consideras llevar a un civil.”

“Pero obtuve el permiso.”

“Básicamente, en el pasado ha habido oficiales que llevaron civiles como sus secretarias. Y todas esas secretarias probablemente eran del sexo opuesto.”

“¿Umm…?” Chtholly no parecía entender.

La irritante sonrisa del Técnico Primero cuando Willem regresó a la base con Chtholly surgió en su cabeza. “Estaban llevando a sus amantes, llamándolas secretarias.”

“… amantes.” Chtholly repitió la palabra lentamente, como si fuera una nueva palabra de un lenguaje extranjero.

“Así que él pensó que yo estaba haciendo lo mismo.”

“… ah… ya veo.” Ella lo pensó por un momento, entonces dijo. “¿Qué hay de malo con eso?”

“Todo…”

“Bueno, ¿entonces tal vez podrías decir que soy tu esposa o algo?”

“Ese no es el problema…”

En algún lugar lejano, las campanas de un carillón comenzaron a sonar melódicamente. Willem dejó de caminar por un momento y escuchó la nostálgica actuación hasta el final. El sol comenzó a ocultarse en el horizonte. El crepúsculo había llegado.

“Bueno, supongo que no salió tan mal. No hay razón para intentar corregir el malentendido, y además, tampoco es como si quisiera separarme de ti.”

“Me alegra oír eso, pero eso sigue sin ser una proposición, ¿verdad?”

“Por supuesto que no,” respondió Willem con un rostro atónito. “Vamos.” Él apartó sus ojos de ella y comenzó a caminar con largos pasos.

Unos segundos después, Chtholly corrió detrás de él. “¡Espera, espera! ¡Vas demasiado rápido!”

“Lo olvidé por completo, pero estamos a punto de perder la aeronave a la 53º Isla.”

“… ¡¿Enserio?!”

La 68º Isla está situada cerca del borde de Regul Aire. No hay aeronaves públicas que vayan directamente ahí, y para pedir a un barquero que los lleve primero tienen que llegar a una isla cercana. Así que naturalmente, Willem tenía una razón perfectamente lógica para caminar tan rápido. Definitivamente no estaba tratando de esconder su vergüenza o algo parecido.

“A este paso no llegaremos a casa hoy. Vamos, de prisa, de prisa.”

“¡Desacelera un poco, esta cosa es pesada!”

Mientras un profundo rojo escarlata llenaba el cielo sobre ellos, los dos caminaron apresurada pero alegremente a través de las calles de la ciudad hacia el puerto.


¿Qué soy? Pensó la chica.

Sus recuerdos estaban desapareciendo lentamente. Su personalidad se estaba derrumbando. ¿Podría ella seguir llamando a su medio destruido ser ‘Chtholly’?

Ella ya había olvidado casi la mitad de los nombres de sus compañeras en el almacén de hadas. Incluso si ella se esforzaba en estudiar y reaprender sus nombres, sus recuerdos de ellas se rehusaban a regresar.

Mientras estaba en su habitación.

Mientras estaba en la cafetería rodeada por las pequeñas.

Mientras ayudaba a Nygglatho con sus quehaceres.

Un misterioso sentimiento de incomodidad la golpeaba constantemente, incluso aunque ella finalmente regresó a su vida diaria que la hizo ser quien era con los años. El pensamiento de que ella no pertenecía aquí surgía repentinamente dentro de ella sin ninguna razón.

Chtholly pensó en su condición actual como agonizante. Dolorosa. Miserable. Solitaria. Pero ella también quería atesorar todas y cada una de esas emociones. Porque una vez que esos sentimientos la dejaran, Chtholly Nota Seniorious probablemente dejaría de existir de una vez por todas.


Chtholly les dijo a todas en el almacén sobre su viaje a la superficie en el que ella, Willem y Nephren estaban a punto de embarcarse.

“¿Vas a desaparecer de nuevo?” Preguntó una niña de cabello verde con una expresión algo solitaria.

Una niña de cabello rosa bajó su cabeza y miró en blanco al suelo. Parece que ella aún no se había recuperado de su resfriado.

“No pienses demasiado en ello. No es como si fuera una despedida para siempre,” dijo despreocupadamente una niña de cabello purpura.

“Um… por favor ten cuidado. Por favor, por favor se realmente cuidadosa,” dijo una niña con cabello naranja con un rostro preocupado al borde de las lágrimas.

“Tendremos una fiesta de bienvenida cuando regresen, ¿de acuerdo?” Dijo Nygglatho con una sonrisa ligeramente forzada.

“Personalmente, estoy en contra de esto, pero…” Ithea tenía el rostro de una madre soportando a regañadientes el egoísmo de su hija.

“Lo siento, pero no puedo sentarme aquí y esperar.”

“Bueno, supongo que no hay nada que pueda hacer. Después de todo, eres un monstruo del amor con solo sentimientos de romance en lugar de cerebro. Si fueras separada de tu amante probablemente te marchitarías.”

Chtholly quería decir algo, pero ella sabía que Ithea tenía razón, así que se rindió. Evitar discusiones innecesarias era la decisión de un adulto sabio. Probablemente.

“También quiero ir, pero supongo que eso no será posible. No seré capaz de hacer mucho de todas formas,” dijo Ithea.

“No hay necesidad de preocuparse tanto. Les traeré un recuerdo de la superficie,” dijo Chtholly y dio un pulgar arriba.

Ithea nunca respondió.


Chtholly decidió dejar a Seniorious atrás. Incluso si la trajera, no es como si fuera capaz de blandirla de todas formas. Encima de eso, como alguien que ahora actúa buscando felicidad para sí misma, ya no estaba calificada para tocar a esa espada entusiasta de la tragedia.

“Adiós, compañera,” dijo ella, entonces sacó su lengua en un gesto de burla.

Ella decidió que eso serviría como sus últimas palabras de despedida.


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