Yuusha ni Horobosareru – Volumen 1 – Capitulo 26

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Capitulo 26

El cómo los ojos de Nefas Albania quedaron fijos en esa joven dama en el camino al patio de la academia era algo natural.
Ella tenía una altura que no era exactamente baja, pero de ninguna manera podría llamarse promedio.
Tenía cabello verde claro muy corto, y ojos verdes.
Usaba un uniforme de maid que tenía como color base verde como el de un bosque.
Y además, la armadura que cubría su pecho.
Ella no tenía un arma, pero no había duda de que era una Maid Caballero.
Él no estaba interesado en los chismes de las clases bajas, pero Nefas si recordaba que ella estaba a la espera detrás de ese Aventurero llamado Shion.
Sin embargo, la razón por la cual ese hombre se estaba dejando llevar era porque él mismo todavía no había dado a conocer su existencia al mundo, y él tenía confianza de que si lo hubiera hecho, entonces sería inevitable que fuera él quien se convirtiera en el tema candente de la ciudad.
Siendo el hijo de una casa de Duques, para Nefas, esto era un hecho, y debido a su minuciosa educación como noble, su ampliado orgullo hizo que ese tipo de pensamiento tomara forma.
Fue por esta razón que Nefas quedó impactado al ver a la joven Maid Caballero que estaba frente a sus ojos.
Él mismo tenía–
Varios artículos adecuados para su linaje de clase alta.
Las mejores armas.
La mejor armadura.
El mejor ambiente educativo.
Los mejores subordinados.
Dotado con todo eso, él incluso se había enlistado en esta academia como uno de los mejores estudiantes.
Sin embargo, él no tenía una Maid Caballero.
Se dice que obedecen a aquel que reconocen como su amo, los mejores subordinados.
Se dice que no obedecen a alguien si no están satisfechas con él, incluso si fuera un rey, aquellos orgullosos.
Eran incansables incluso con el poder de la Casa del Duque Albania.
Por esto, cuando esa Maid Caballero entró en su campo de visión, no se podía evitar que Nefas fuera incapaz de quitar sus ojos de ella.
¿Por qué, había una Maid Caballero en un lugar como este?
De hecho, era porque Shion estaba concentrándose en libros y no le prestaba atención, pero Nefas no sabía sobre esas circunstancias.
De cualquier forma, él entendió que la que sería la mejor subordinada para acompañarlo parecía estar mirando repentinamente a una piedrita o algo por alguna razón.

“Hey, tu…”

Nefas llamó a la joven Maid Caballero que estaba persiguiendo a una mariposa amarilla.
Incluso esa joven debería naturalmente darse la vuelta hacia él dándole máxima prioridad a sus palabras sobre todo lo demás. Sin embargo, lo que pasó en realidad fue que ella pasó frente a Nefas sin siquiera notarlo.
Nefas quedó sin habla por ese increíble comportamiento.
Sin embargo, reprimió su ira con la compostura de alguien que se encuentra por encima de otros.
Arreglando su bien mantenido cabello azul, lentamente dio una orden con una voz fuerte.

“Esa Maid Caballero de ahí. Detente.”

Al llamarla de esa forma, finalmente, la joven Maid Caballero repentinamente detuvo sus pasos.
Dándose la vuelta sin esconder su expresión disgustada, la joven le respondió a Nefas con una voz que sonaba igualmente disgustada.

“… ¿Qué? Actualmente Nino está ocupada persiguiendo esa cosa flotante.”
“¿Flotante…?”

Probablemente se trata de esa mariposa que ella estaba persiguiendo, es lo que pensó Nefas.
Él se sintió irritado por la joven que ni siquiera sabía que sus palabras deberían tomar prioridad sobre algo como eso.
Sin embargo, pensándolo de nuevo, si ella fuera a saber el asunto que él tenía con ella, entonces naturalmente caería postrada ante él y estaría encantada, Nefas expresó una sonrisa e hizo un anuncio a la joven.

“Obedéceme. Te daré cualquier cosa que desees.”
“No quiero.”

Con una respuesta inmediata, Nino buscó la mariposa que se había ido volando a algún lugar, y su mirada vagó por el aire.

“Charla, ¿terminada? Adiós.”
“¡H-Hey! ¡¿Quién crees que soy?!”

Nunca nadie había siquiera intentado rechazarlo hasta ahora.
Esas eran palabras mágicas que harían que cualquiera le obedeciera si las decía.
Con esas palabras aplastadas tan fácilmente, Nefas entró en pánico e intentó agarrar el hombro de Nino.
Él intentó agarrarla… sin embargo, fue evadido sin problemas.
Nino miró a Nefas con ojos como si estuviera mirando a algo inservible.

“Eres, solo un Humano. Adiós.”

Después de decir eso, Nino se dio la vuelta y buscó a la mariposa.
Apuntando a la espalda de ella, el subordinado de Nefas que estaba a la espera colocó una mano en la espada que estaba en su cintura.
Lo que el subordinado hizo en lugar del estupefacto Nefas era algo natural.
El estatus social era absoluto, y denunciar a un noble como solo un Humano, eso era una blasfemia similar a decir que tenían un estatus social de plebeyo.
Pensando que ella era una Maid Caballero que estaba al nivel de alguien de quien se hablaba un poco, y más que eso, ya que era un oponente desarmado, ella no sería rival para él, después de considerar la posición de su maestro de aquí en adelante, el subordinado juzgó que ella debería ser cortada.
Por esas razones, el hombre desenvainó su espada, y la balanceó hacia Nino.
Él balanceó su espada de acero desde abajo a la izquierda hacia arriba a la derecha.
Con solo eso, sangre salpicaría y ella caería… así es como debió ser.
Justo antes de que el corte desde atrás sucediera, Nino se dio la vuelta, y pateó hacia arriba la mano del subordinado.
Al ser pateado en la mano que sujetaba la espada, el hombre gruñó y dejó caer la espada.
El hombre sujetó su mano y fulminó a Nino con la mirada. Nino le devolvió la mirada mientras mantenía una expresión disgustada, y entonces suspiró.

“Es bueno, que Nino no tenga su arma.”
“¡Guh…!”

Teniendo su pequeño orgullo provocado, el hombre gruñó cuando le dijeron eso.
Sin embargo, eso no era por entender la diferencia de fuerza.
Él simplemente estaba furioso por ser avergonzado frente a su maestro.

“… Detente, Algas.”
“S-Sí.”

Acatando la orden de Nefas, el subordinado llamado Algas levantó su espada y la envainó.

“Nino, ¿verdad?”
“Nino es Nino. ¿Aún necesitas algo?”
“Soy Nefas. Nefas Albania.”
“Ya veo. Adiós.”

Sin mostrar ningún interés, Nino persiguió a la mariposa.
Mientras miraba con odio a su figura desde atrás, Algas llamó a Nefas.

“… ¿Está bien eso? Si solo me diera la orden, entonces.”

La mataría inmediatamente, es lo que Algas estaba a punto de decir, pero Nefas se le adelantó.

“Investiga los asuntos concernientes a su amo.”
“… Sí señor.”

Mientras seguía la figura de Nino desde atrás con sus ojos, Nefas murmuró.

“Nino. Nino, huh.”

El hecho de que una emoción similar a la alegría se escondía en ese murmullo, era algo que el mismo Nefas aún no había notado.
El hecho de que esa emoción que sintió por primera vez, era el comienzo de algo llamado obsesión… era algo que Nefas aún no había notado.


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