SukaSuka – Volumen 3 – Capitulo 4 – Parte 4

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Parte 4: La chica más feliz del mundo

Cuando vino en sí, la chica se encontró parada en medio de unas ruinas oscuras. Una niña familiar al borde de las lágrimas estaba de pie frente a ella.

¿Qué pasa, Elq? La memoria de la chica vagamente recordó ese nombre. ¿Tuviste una pesadilla?

El cuerpo de Elq tembló repentinamente. “… Chtholly…” Ella miró hacia la chica y murmuró el nombre de alguien.

La chica se preguntó de quién sería ese nombre. Sonaba extrañamente familiar. Después de pensarlo por un momento, ella se dio cuenta de que era, de hecho, su propio nombre. Un sentimiento de nostalgia abrumó a la chica, como si se hubiera encontrado con un viejo conocido. Escuchándolo ahora, sonaba como un nombre bastante raro. Era difícil de recordar, difícil de decir, y, más importante, no muy encantador.

“Lo siento,” dijo Elq.

¿Por qué?

“Sabía que resultaría así. Sabía que sería duro.”

Ah, no te preocupes por eso. De hecho, debería agradecerte. Gracias a ti, a que mantuviste tus ojos cerrados, pude mantener mi promesa. Pude regresar a casa al lugar al que anhelaba. Aunque parece que perdí muchas cosas que no quería perder…

“… Chtholly.”

Tengo un deseo. Este probablemente será el último.

“Pero…”

No puedo recordarlo con exactitud, pero siento que hay alguien a quien quiero salvar. Hay sentimientos que quiero transmitir.

“¿Sin importar qué?”

Sin importar qué.

“Esta vez, de verdad te irás, ¿sabes?”

Quiero decir, ya no queda prácticamente nada de mí. Además, ahora lo entiendo. Esa es simplemente quien soy, ¿verdad? Esa es la verdadera razón de que fuera elegida por Seniorious, ¿no es así?

“…”

Ahora lo entiendo todo. Pero aun así te lo pido. Por favor. Solo una vez más. Déjame volver.


Una chica de cabello rojo lentamente se levantó de la cama.

“Umm…”

¿Dónde estoy? ¿Quién soy?

Ella no podía recordar nada, como si una densa niebla oscureciera su mente, o más bien como si hubiera sido obstruida por lodo. Con un fuerte sonido, el mundo entero parecía sacudirse violentamente. Desde algún lugar lejano, ella escuchó el sonido de metal chocando con metal. ¿Es esto un campo de batalla?

La chica encontró la salida y salió al angosto corredor. Deambuló sin rumbo hasta que encontró un lugar con una buena vista. La pared había sido arrancada casi por completo, revelando el vasto cielo. Mucho del vívido azul ya había sido oscurecido a un purpura claro, y un poco de él ya había pasado a ser un rojo más profundo. Crepúsculo.

“¿Chtholly…?” Una voz que sonaba casi como un gemido vino desde atrás.

Dándose la vuelta, divisó a una chica colapsada en el sucio piso del corredor, recostada con sus brazos y piernas esparcidas. Una gran e intensa cantidad de Venenum parecía emanar de ella, pero las graves heridas por todo su cuerpo deben haber hecho que fuera incapaz de moverse.

“¿Eres estúpida? Esto es peligroso… si estás despierta, ve a esconderte a alguna parte.”

¿Conozco a esta persona? Pensó la chica. La persona en el suelo parecía reconocerla. La chica, sin embargo, no tenía ni el más mínimo recuerdo del nuevo rostro. Tal vez ese fragmento de su mente había desaparecido hace mucho.

A través del gran hoyo en la pared, afuera entre los tonos de azul y rojo, la chica divisó la diminuta figura de una persona. Con cada segundo, se hacía más y más pequeña, amenazando con desaparecer en cualquier momento.

“Ah.”

La chica lo recordó. Era él. Ella no podía recordar su nombre, pero él era una persona muy importante. No podía estar segura, pero ella tuvo el vago sentimiento de que él era el tipo de persona que apilaba problemas y trabajo innecesariamente en su propio plato. Pero como sea, ¿por qué estaba actualmente en caída libre? Ella estaba bastante segura de que él no tenía alas ni nada parecido, así que si continuaba su curso, ¿no colisionaría con el suelo y perecería?

“Supongo que no tengo elección.”

Una espada de aspecto agradable estaba tirada cerca, así que la chica la recogió. El nombre grabado en la empuñadura era ‘Desperatio’. Esperanza Arrebatada. Un nombre adecuado, pensó la chica.

“Detente. No vayas,” dijo la que estaba en el suelo. “Ya no tienes que pelear. No tienes que sacrificarte. Estamos aquí para pelear por ti. Así que–” Tal vez porque sus pulmones estaban heridos, ella tuvo que hacer una pausa para toser fuertemente. “– si no tienes que seguir peleando, entonces no lo hagas. Finalmente puedes buscar la felicidad, así que hazlo. Si no lo haces, ¿para qué estamos peleando?” Ella suplicó desesperadamente. Parecía que su consciencia estaba comenzando a flaquear, probablemente por encender Venenum en exceso.

“Lo siento. Nunca podré ser más feliz que esto,” dijo la chica mientras comenzaba a verter Venenum en Desperatio. La hoja aceptó el poder sin problemas, como si siempre hubiera sido parte del cuerpo de la chica. “Porque finalmente me di cuenta de que siempre he sido feliz.”

Entonces, después de mostrarle a la extraña una alegre sonrisa, la chica dio un paso sobre los restos de la pared y se lanzó al infinito cielo.

Su cabello revoloteó salvajemente. El Venenum dentro de su cuerpo ya estaba desbordando a máxima potencia.

Muchos libros ardiendo mientras caen. Una serpiente nadando por las llamas. La luna plateada haciéndose pedazos.

Extrañas imágenes y voces llenaron la cabeza de la chica. Fragmentos de su mente estaban desapareciendo uno tras otro.

Un barco navegando por las estrellas. Filas de ataúdes. Un domo roto.

Todo se estaba yendo. Momentos divertidos. Momentos dolorosos. La chica podía sentir su mente constantemente desvaneciéndose en un plano y blanco pedazo de papel.

Buena suerte.

Una sonrisa se esparció naturalmente por el rostro de la chica.


Willem ahora realmente lamentaba nunca haber completado su estudio de las técnicas para deslizarse por el cielo. Bueno, claro que es cuestionable si hubiera sido capaz de producir resultados incluso si hubiera terminado el entrenamiento, dada su falta de talento, pero no podía dejar de pensar ‘¿qué tal si?’.

Él había alejado a las Bestias de los alrededores y asegurado a la inconsciente Nephren en sus brazos. Entonces, con el máximo absoluto de Venenum que su cuerpo podía encender, se las había arreglado para negar una gran parte del impacto de la caída. No obstante, la colisión con el suelo dejó su cuerpo en muy mal estado. Ahora, él simplemente estaba rondando en la arena cenicienta, aun sosteniendo a Nephren. La fricción con la arena raspaba su piel, abriéndola y entonces arrancando la carne expuesta debajo.

“Agh… ah…”

Finalmente, se detuvo. Se las arregló para toser una desagradable mezcla de aire y sangre de sus aplastados pulmones. Un sentimiento de entumecimiento había tomado cada parte de su cuerpo. Eso probablemente era algo por lo que estar agradecido. Si sus receptores de dolor estuvieran funcionando apropiadamente, probablemente se volvería loco. Así de dañado estaba su cuerpo.

Esto es malo.

Willem había sobrepasado hace mucho el punto donde podría hacer un último esfuerzo desesperado. Seguramente, nunca sería capaz de volver a moverse. Sin embargo, desafortunadamente el peligro inmediato no había disminuido en lo más mínimo. Las Bestias que no mató durante su caída estaban comenzando a levantarse de la arena circundante. Encima de eso, las Bestias que habían quedado atrás en el suelo cuando la nave despegó comenzaban a acercarse. Probablemente no eran menos de cien.

Algo. Tiene que haber algo.

Sentía como si su consciencia fuera a desaparecer en cualquier momento, pero por el momento se las arregló para mantenerla y forzar desesperadamente sus pensamientos a correr. Pero nada le vino a la mente. Todas las posibles situaciones llevaban al mismo final: sus muertes. Apretó los dientes, de los cuales casi la mitad estaban rotos.

No puedo… No puedo rendirme en sus futuros ahora.

“Y entonces estarás a su lado y las protegerás para siempre, ¿verdad?”

La sonrisa de su maestro repentinamente entró en la cabeza de Willem. ¡Cállate! Este no es momento para recordarte. La imagen, sin embargo, no se fue tan fácilmente.

“¡Alégrate, Quasi Brave! Nunca jamás podrás convertirte en el Regal Brave.”

Cuando se le había dicho eso, Willem lo escuchó a medias y nunca pensó mucho en eso, ¿pero a qué se refería su maestro? Convertirse en el Regal Brave requería un trasfondo especial. Willem, sin embargo, no tenía absolutamente nada único sobre su nacimiento, crianza, o destino. Y él lo sabía muy bien. ¿Entonces por qué su maestro sintió la necesidad de decirlo de nuevo?

¡¿A quién le importa eso ahora?!

Una de las Bestias se acercó justo frente a sus ojos. Willem quería pelear, pero no podía levantar ni un dedo. Era el fin. Un pequeño brote de resignación comenzó a florecer dentro de él. En el mismo momento, su conciencia comenzó a desvanecerse rápidamente.

Lo siento, Nephren. No pude protegerte.

Lo siento, Chtholly. No pude hacerte feliz.

Y… y…

En la fracción de segundo antes de que la oscuridad total se tragara la conciencia de Willem, pensó ver a alguien aterrizar a su lado.


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