Yuusha ni Horobosareru – Volumen 2 – Capitulo 11

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Capitulo 11

“Ah, hey, hey, Ver-cchi.”

Rokuna, que se estaba enfrentando a Nino, repentinamente hizo un completo cambio de expresión y sonrió.

“Podrías ir a la ciudad del castillo. Puede que descubras varias cosas, ¿sabes?”
“La ciudad del castillo huh…”

Vermudol dijo “Fumu” y asintió a la propuesta de Rokuna.
Ciertamente, él no había visto la ciudad del castillo después de volver. También estaba la necesidad de comprobar el nivel de desarrollo del país, y sobre todo, podría descubrir varias cosas como rumores.

“Yosh, ¿entonces por qué no vamos de inmediato?”
“Un.”

Rokuna levantó una mano y detuvo a Vermudol que se había levantado del trono y a Nino, que intentó ir con él como si fuera lo más natural.

“Espera, espera. Ver-cchi, aunque tu apariencia de Mago Humano me parece bastante cuestionable, Nino, ¿también planeas ir con esa apariencia?”
“¿Hay algún problema?”
“Por supuesto que lo hay. Irían con un grupo de Mago y Maid Caballero. Eso es como gritar ‘este es el grupo del Rey Demonio’.”

La primera vez que Vermudol visitó las tierras cerca del castillo, fue cuando puso el asentamiento Goblin bajo su control.
En ese entonces, el Rey Demonio apareció llevando solo a Ichika la Maid Caballero, pero esa historia se ha transmitido en la ciudad del castillo como el origen de la leyenda del Rey Demonio.
Después de que Rokuna diera una explicación simplificada de la historia contada entre la gente, añadió que en estos días, el asentamiento Goblin de ese entonces fue preservado como conmemoración.

“Espera.”
“¿Qué?”
“¿Entonces a dónde fueron Agur y los otros que vivían ahí?”
“Fueron empleados como parte de la administración del Museo de la Llegada del Rey Demonio.”

Dicho eso, ya que los Goblins incluyendo a Agur no estaban hechos para la administración, parece que hay una sección en la que trabajadores Beastia administran varias cosas.

“… Que aterrador.”
“Es por eso que dije que las cosas han cambiado.”

Al ver a Rokuna mirarlo con asombro, Vermudol dijo “Es cierto…” y asintió.
Como sea, las cosas habían cambiado demasiado.

“Bueno, aunque parece que logré que Ver-cchi lo entendiera. Significa que necesitamos una apariencia con la que no descubran de inmediato que él es el Rey Demonio. Ichikaa, estás escuchando, ¿verdad?”
“Por supuesto.”

Al mismo tiempo que Rokuna habló, Ichika apareció junto con Armaduras Mágicamente Operadas que levaban lo que parecía ser una montaña de ropa.

“¿E-El asunto de las piezas ya se completó?”
“Sí, todo avanza sin problemas. Todo lo que queda es esperar a que se terminen.”

Mientras pensaba “Como sea, eso fue demasiado rápido, ¿verdad?, Vermudol miró a las Armaduras Mágicamente Operadas que llevaban montañas de ropa en sus brazos.
Las de hombre… seguramente eran para que usara Vermudol, pero claramente había más que solo esas.

“Esas ropas son…”
“Nino y yo lo acompañaremos después de todo.”
“Eh–, ¿qué hay de mí–?”
“El Rey Demonio-sama te ha dado un trabajo.”

Junto a Rokuna que chasqueó la lengua, Nino se quejó en voz baja.

“Aunque Ichika no es necesaria.”
“Es porque el propósito es guiar al Rey Demonio-sama. Normalmente, tú serías la que no es necesaria, ¿sabes?”

Vermudol aplaudió fuertemente para detener a las dos que se estaban dando miradas que podrían matar.

“Muy bien, eso es suficiente. Pues bien, Ichika, me gustaría elegir un atuendo pero. ¿Qué clase de apariencia sería apropiada?”
“Veamos… Primero, Rey Demonio-sama, borrar su impresión de Mago tiene prioridad.”

Lo que Ichika tomó fueron ropas gruesas y pantalones.

“Atuendos estilo Majin occidental que no se ven mucho en el área central estaría bien… en ese caso…”

Lo siguiente que fue elegido fueron botas y pechera de acero de un azul opaco.
Además, se eligió una espada larga, y después de desenvainarla hasta medio camino, se podía ver un brillo rojo.

“Eso es… ¿Es Hierro Rojo?”

El Hierro Rojo es un metal en el que hierro y Metal Sangriento son mezclados con una proporción fija.
Para empezar, el Metal Sangriento es difícil de manejar, y es un producto difícil de procesar.
Ya que su afinidad al poder mágico es muy alta, sería inservible a menos que se mezcle con algo más… pero si se mezcla descuidadamente, podría perder completamente sus características como Metal Sangriento, por lo que es considerado algo extremadamente problemático.
El primer precedente de uso correcto fue el Hierro Rojo, y las armas producidas con él son usadas por muchos Majin, y ahora se ha convertido en el metal de uso estándar.
Dicho eso, seguía siendo bastante caro.

“Sí, entre los Majin occidentales, incluso si no están afiliados con asuntos militares, están cubiertos de equipamiento de Hierro Rojo. La preparación mínima… podría decirse.”

La investigación de armas y armaduras hechas de Plata Sagrada que fue minada en una mina recientemente descubierta también estaba progresando, pero como era de esperarse, el producto principal ahora era el Hierro Rojo.
La Plata Sagrada era un material que también se encontraba entre el equipamiento del Héroe Humano. Había un sentimiento evasivo debido a ese hecho, pero sobre todo, había pocas minas que la producían, creando un pequeño suministro de ella.
Como suministros militares, tener un suministro constante es importante.

“Ya veo. Entonces, Ichika, ¿qué hay de tu grupo?”

Habiendo sido consolidada como un “grupo”, Nino se veía disgustada, pero Vermudol no lo notó en lo más mínimo.

“Veamos… Es necesario usar un atuendo diferente al habitual para que el hecho de que somos Maid Caballero no sea expuesto.”

El equipamiento de las Maid Caballero es especial, e incluso su apariencia sobresalía mucho.
Ichika y Nino usan trajes de sirvienta con pecheras, la de Ichika con negro y la de Nino con verde como color principal.
Si fueran a caminar por la ciudad del castillo así, sería el equivalente a ir gritando “somos las Maid Caballero bajo las órdenes directas del Rey Demonio”.
En otras palabras, un atuendo para remover esa impresión… Para simplificar, tenía que ser algo que no fueran ropas de sirvienta.

“Ah, entonces elegiré para ti–”

Fue ahí que Rokuna levantó la mano diciendo “yo, y~o”.

“Vas a usar un estilo Majin occidental, ¿verdad? Déjenmelo a mí. ¡Elegiré algo completamente genial!”

Él pensó “Esto me pone nervioso…”, pero seguramente Vermudol no era el único.
Ajena a la atmósfera del lugar, Rokuna saltó hacia la montaña de ropa pareciendo encantada.


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