SukaSuka – Volumen 4 – Capitulo 1

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Capitulo 1: Más allá de la desesperación

Había algo dentro de ella que creía que esa chica, de entre toda la gente, podría lograrlo. Ella quería creer en milagros. Pero la realidad avanzó de formas que nada tenían que ver con sus deseos.

La nave de alta velocidad de la Guardia Alada recolectó un solo cadáver en la superficie.
Era una cosa que, hace poco, era Chtholly Nota Seniorious.

Nygglatho salió de la habitación y cerró la puerta.
Sin dar un solo paso, recostó su espalda contra la pared del corredor y lentamente se deslizó hasta el suelo.
El bajo retumbar del horno encantado meció su cuerpo. La salvaje idea de que se parecía a estar en el vientre de su madre rápidamente se cruzó por su cabeza. Pero ese pensamiento estaba fuera de lugar, y su lógica rápidamente despedazó el momentáneo impulso– este no era un lugar donde la vida estaba llegando, sino que solamente era un lugar donde se había perdido una vida, y el sitio donde algún día otras vidas se perderían.
Ella estaba aquí, en una nave de patrulla de tamaño medio de la Guardia Alada, una que típicamente hacía sus rondas por las islas entre las 20s.

“Veo que lo que vissstess fue dolorossso.”

La enorme persona lagarto que convocó a Nygglatho a esta nave de patrulla le habló amablemente en un tono bajo y pesado.

“Lass hadasss ssoldado perdidasss en batalla normalmente no dejan ssuss carcassass atrásss. Se dissperssan como gotasss de luzzz en el viento… Fue tal como dijissste. Chtholly ya no era un hada.”
“Sí.”

Nygglatho respondió a medias, sus ojos aún fijos en el suelo.
Ahí, en una habitación, había una cosa que probablemente había sido Chtholly no hace mucho.
¿Había sido aplastada? ¿Cortada? ¿Apuñalada? ¿Rebanada? De cualquier forma, una multitud de heridas decoraban el trozo de carne hasta el punto en que ya no parecía una chica. Pero eran los desgarros en sus músculos y tendones, probablemente causados la misma Chtholly presionándose más allá de sus límites, lo que había herido su cuerpo más– y en mucha más profundidad.
Nygglatho cubrió su boca con ambas manos inconscientemente. Ella desesperadamente se forzó a tragarse el gemido que intentaba formarse en su garganta. Al mismo tiempo, no se molestó en aguantar u ocultar las lágrimas que se formaron en sus ojos. A diferencia de otras razas demoníacas con múltiples extremidades, una simple troll como ella solo tenía dos brazos. Y–

“Ella realmente peleo con todo, ¿verdad?”

–porque ella era una troll, con un solo vistazo al a la carne de la chica, podía saber de inmediato lo violenta que debió ser la batalla que soportó, y cuan intensa había sido su emoción.
La chica probablemente no tuvo ni un solo pensamiento sobre su dañado cuerpo mientras peleaba.
Mientras más se acercaba a la muerte, más brillante se quemaba el Venenum en su interior. Su poder encendido fue suficiente para forzar su cuerpo destrozado a moverse, prolongando la imprudente batalla. Su carne se desgarró, sus huesos se rompieron, su sangre se derramó, y aun así, ella siguió lanzando lo que le quedara de vida a la batalla.

“¿Qué deberíamosss hassser sssobre sssu funeral? ¿Ssserá un funeral demoníaco?”

En Regul Aire, dónde varias razas, culturas y formas de ver la vida y la muerte se mezclaban, había formas diferentes de tratar a los muertos: quemarlos, enterrarlos, exponerlos al viento y dárselos de comer a las aves, sumergirlos en aceite perfumado y preservar sus restos, hacer que el gobierno local recolectara los restos como basura, etcétera, etcétera.
Los funerales demoníacos eran una de los métodos más típicos. El procedimiento era simple– llamar a un funerario troll y dejar que se coma el cadáver. Un ser que pasó su vida consumiendo otras vidas era perfecto para nutrir las vidas de otros… O alguna lógica similar.

“… Mejor no.”

Nygglatho también era una funeraria calificada. Si ella anunciara sus intenciones de participar aquí y ahora, probablemente sería fácil recibir permiso.
Pero ella no podía hacerlo.
Todas las hadas soldado anteriores que habían muerto por la causa simplemente se desvanecieron como partículas de luz, sin ser lloradas. Incluso si realmente se había convertido en algo diferente, ella dudaba en tratar a Chtholly como una excepción. Y–

“Esa carne ya está vacía. No sé mucho sobre almas o Venenum, pero puedo decir con solo ver que eso es algo que ya se purgó a si mismo de todos sus sentimientos y fuerza vital. No puedo consumir carne que no tiene nada que pasarme.”
“Hmm.”

Su conversación llegó a su fin.
Sus olas de emoción aún se revolvían violentamente, pero se las arregló para de alguna manera detener su temblorosa voz y lágrimas.
Nygglatho se puso de pie.

“… Por cierto, ¿qué les pasó a los otros dos? No deberían haber caído muy lejos de ella. ¿No los encontraron con ella?”
“Sobre eso.”

La mirada de la persona lagarto vagó por el corredor, dudando.

“Tenemosss informassión definitiva y una cosssa inssierta. ¿Cuál quieresss oír primero?”

¿Qué se supone que significa eso? Pensó ella.
¿Se suponía que eran buenas y malas noticias? En ese caso, ella podría fácilmente haber dicho, Dime las buenas noticias y no digas más. De cualquier forma, ahora mismo no quería escuchar nada que hundiera su humor aún más.

“… Tu información definitiva entonces, por favor.”
“La Primera Bessstia apareció en el lugar. Esss por essso que la explorassión de la superfissie acabo a mitad de la investigassión, y por essso no podemosss invessstigar másss.”
“¿Es fuerte?”
“Essso essstá másss allá de nuessstra comprensssión. Desssde la hissstoria antigua, no hay nadie que haya peleado con esssta Bessstia.”

Eso no era algo que quisiera escuchar.

“Entonces–”
“No podemosss enfrentarla. Con sssolo aproximarssse a la Primera Bessstia, todo deja de exissstir. Tanto forma como vida ssse pierden, y ssse convierten en arena.”

Esta Bestia no albergaba malicia, rencor ni intención asesina. Simplemente era– una perfecta amenaza. Nadie podía acercarse o tocarla, lo que significaba que nadie podía enfrentarla. No había oportunidad de siquiera pensar en una batalla.
Y entonces, no podían ni siquiera buscar un recuerdo de los otros dos que habían sido perdidos en la superficie junto con Chtholly– Willem Kmetsch y Nephren Ruq Insania.

“… Ya veo.”

Aún recostada contra la pared, Nygglatho se abrazó fuertemente a sí misma.

“Y esa es tu información definitiva. ¿Qué hay de la otra?”

Ella no esperó nada de esto.
Ya había tocado fondo. No había nada que él pudiera decir que la hiciera sentir peor que ahora. Con un espíritu descuidado, ella abrazó esa confianza.

“El Gran Sssabio usssó un arte olvidado para bussscar a Willem. Ssse llama detección de latido o algo paressido, lo que aparentemente le permite rassstrear a cualquiera con vida hasssta losss confinesss de la tierra.”

– ¿Huh?
Las cosas habían dado un giro extraño.
El Gran Sabio era la figura líder en el establecimiento de Regul Aire. Por supuesto, él tenía fácilmente más de quinientos años, y con su multitud de técnicas antiguas, tenía una visión superior a la gente común. Él era una figura legendaria, alguien que continuaría manteniendo Regul Aire a salvo, como siempre lo ha hecho. Eso era lo que se contaba en libros ilustrados para niños y los libros de texto de las academias.
Y – por más que no pudiera creerlo cuando lo escuchó por primera vez – de acuerdo a Willem, que era una leyenda viviente por derecho propio, él y el Gran Sabio aparentemente eran viejos amigos. Aunque se sentía desconcertada de que el Gran Sabio tan amablemente hubiera hecho uso de técnicas legendarias, preocupado por el destino de Willem, ella no estaba sorprendida. Pero–

“Le permite rastrear a cualquiera con vida… lo que significa…”
“Losss ressultadoss indican que essse hombre essstá en alguna parte de la sssuperfissie.”
“¡¿–?!”

Nygglatho tragó saliva.
No. No puede ser. Imposible.
Pero aun así, eso significa que puede ser. Pero, pero–

“Aún no podemosss sssacar ninguna conclussión. Dado que inclussso una técnica usssada por el venerable Gran Sssabio ofresse solo un resssultado vago como alguna parte, algo extraño está passsando. Y aun asssí…”

Y aun así, seguía siendo posible.
El hecho de que un antiguo arte para descubrir el paradero de un ser vivo proveyera una respuesta, sin importar cuan imperfecta, dio a luz a una pequeña esperanza dentro de ella.

“Essse guerrero tal vess sssiga de pie en algún campo de batalla en alguna parte.”
“Wah…”

Una extraña voz escapó

“¡Waaah!”

Entonces llegaron las lágrimas que creyó haber contenido. Entonces un llanto que creyó finalmente haberse tragado. Ambas cosas salieron por razones completamente diferentes a las anteriores. Y sus dos extremidades tampoco podían detenerlo.
Ella sabía que esto era información sin confirmar. No significaba que él estuviera vivo, y por supuesto, no podía garantizar la supervivencia de la chica que había estado con él, Nephren. Y aun así, ella no podía evitar conectar los puntos.
La esperanza mató a la desesperación. Ella no podía albergar esperanza si quería evitar sentir más dolor. Aunque ella entendía esto lógicamente, no podía encontrar una forma de suprimir la alegría que surgió en su interior.

Como una cuna, el horno encantado se meció adelante y atrás.
Como una bebé, la mujer troll lloró y lloró.


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