Yuusha ni Horobosareru – Volumen 2 – Capitulo 13

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Capitulo 13

En un lugar sumido en la oscuridad sin fin, en un espacio vacío desvinculado del mundo.
En el Salón del Trono, Shuklous se enfrentó a los Héroes.
Llevando la “Vara Altor”, que era un tesoro sagrado otorgado por el Dios de la Luz, con el poder de amplificar y restaurar poder mágico, el Gran Sabio Teria.
Usando ropas con la protección divina del Dios del Agua, y en posesión del tesoro sagrado “Guanteletes Radeus”, que podían cambiar de forma a voluntad del usuario, el Guerrero Juno.
Habiendo recibido la protección divina del Dios de la Tierra, y en posesión del tesoro sagrado “Espada Gladio”, que poseía una hoja que jamás se mellaría, el Maestro Espadachín Duke.
En posesión del “Arco Arslys”, que disparaba flechas hechas de poder mágico y era un tesoro sagrado otorgado por el Dios del Viento, Luuty.
Y finalmente, en posesión de la espada sagrada, “Espada Tilt”, que controlaba el poder y protecciones divinas de todos los Dioses, el Héroe Ryuuya.
Los Héroes ganaron las protecciones divinas de los Dioses, derrotaron a los muchos subordinados de Shuklous, y finalmente invadieron el palacio de Shuklous que existía en el vacío del mundo.
Shuklous lo dio todo así como todo el poder militar de su palacio contra los Héroes, pero con sus mejores subordinados ya derrotados, solo quedaba él.
Por otro lado, los Héroes también estaban cerca de sus límites por las peleas que habían tenido hasta el momento… Ya estaban llenos de heridas. Sin embargo, Shuklous había recibido aún más daño que ellos.
Se habían defendido de toda su magia, todos sus ataques habían sido soportados, y habían atravesado todas sus defensas.
La espada sagrada del Héroe Ryuuya, Espada Tilt, rompió a Shuklous, en cuerpo y alma, así que él no podría reencarnar.
En el momento en que permitió que la espada sagrada fuera completada, el destino de Shuklous había sido decidido.
Respirando con dificultad mientras miraba a Shuklous, al que solo le quedaba esperar su final, el Héroe Ryuuya murmuró.

“… Se acabó. Con esto, el mundo…”
“Ku, fufufu… Así que eso crees, Héroe.”

Ni el mismo Shuklous sabía por qué había dicho eso.
Si no era necesario, no había ningún beneficio.
Mientras veía el sorprendido rostro del Héroe Ryuuya, Shuklous habló.

“El verdadero amo de los Mazoku, no soy yo. Mi amo… El Gran Rey Demonio Gramfia-sama ya está en este mundo…”
“El Gran Rey Demonio… ¿Gramfia…? Debes estar bromeando, ¡¿todavía existe algo como eso…?!”

¿Por qué dijo tal cosa?
El amo del cual él solo conocía su nombre, rostro y ubicación, ¿por qué se lo dijo al Héroe?
Shuklous no sintió ninguna duda al respecto.

¿Por qué fue eso?
Incluso después de que “    ” pensó eso, seguía sin saberlo.
Sin embargo, esa duda y ese sueño… se perdieron juntos al despertar.

Y entonces “   ” abrió los ojos.
Ese lugar, era oscuro.
Ese lugar, era brillante.
Ese lugar, era angosto.
Ese lugar, era vasto.

“…”

“   ” buscó la razón de por qué su percepción era inestable.
El por qué no había nada en este lugar.
Dónde era este lugar, en qué momento, quién era.

“…”

“   ” sintió que algo vendría a su mente, pero se sentía como si fuera a desvanecerse en un instante, de alguna forma se aferró a un vestigio.

“Es cierto, si no me equivoco, yo soy…”

En el momento en que “   ” intentó renovar su percepción.
Junto con la palabra “error”, ese vestigio se desvaneció, como si hubiera sido expulsado.
Así es, error. En ese caso, seguramente era un error.
“   ” perdió los medios para representarse, e incluso pensó que estaba a punto de desaparecer.
Pero, “   ” repentinamente sintió algo que podría ser un núcleo de pensamientos nacer en su interior.

“… Yo, soy…”

“   ” era alguien que gobernaba el miedo y la discordia.
“   ” era el enemigo de toda la humanidad.
“   ” era alguien que gobernaba a los Mazoku.
“   ” era la cima del mal.

“Así es… Eres el escondite de todos los pecados. Alguien que alberga un profundo resentimiento en su cuerpo, y lo convierte en alegría y poder.”

Ese lugar, era una habitación blanca.
Era todo blanco, y parecía interminablemente vasto.

“Eres la razón de todo el mal del mundo. El origen de todo el dolor en el mundo.”

“   ” lo entendió.
Todo era su propio plan.
Todo era por su propio deleite.
¿Por qué había olvidado eso?
Incluso aunque era quien perturbaba el orden del mundo.
“   ” demostró alegría y gratitud hacia la misteriosa voz.
Sin embargo, las manos que deberían haber sido extendidas no estaban ahí.
Las piernas sobre las que debería estar no estaban ahí.
Los ojos y el rostro que deberían estar derramando lágrimas no estaban ahí.

“Eso es porque esto, es un sueño.”

Un sueño.
En ese caso, es inevitable, fue lo que “   ” pensó con alivio.
Por cierto, ¿cuál era su nombre?

“Tu nombre, es…”

La misteriosa voz respondió con algo de indecisión a la pregunta de “   ”.

“Decidámoslo para cuando despiertes.”

“   ” sintió que había algo que estaba muy mal.
Sin embargo, sin saber qué era lo que sentía que estaba mal, ese sentimiento se desvaneció por completo.

“Ve a dormir. Es porque tu turno en el escenario llegará un poco más tarde.”

“   ” pensó que ir a dormir dentro de un sueño era una expresión extraña.
Sin embargo, ¿qué era lo extraño?
Ese sentimiento también se desvaneció por completo, y “   ” perdió la conciencia.

“…”

En el instante en que su visión se tornó borrosa, “   ” creyó ver un hermoso cabello dorado.
Sin embargo, esa percepción también se desvaneció, y la figura de un único hombre fue grabada en la memoria de “   ”.
Lo recordó.
Esa persona, es mi creador.
El Gran Rey Demonio… Vermudol.
El gran amo, que descendió en el Continente Oscuro.


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