I’ve Been Killing Slimes for 300 Years – Volumen 3 – Capitulo 1 – Parte 2

Parte 2

Ese día al mediodía, fui a la aldea y obtuve el permiso del jefe para usar un edificio vacío.
Sin embargo, ya que muchas de las personas de la aldea salían a comprar en la mañana y se quedaban en adentro por la tarde, decidimos llevar a cabo la competencia al día siguiente.
Las dos también tenían que hacer más para vender, así que nos convenía más.
Y tomaré la oportunidad para decir que las galletas que eran como senbei dulces con granos tostados eran las de Laika. Aparentemente fueron inventadas en una de las termas del área del volcán, así que podrían tener el mismo origen que las senbei que vendían en las áreas de las termas en Japón.

Al día siguiente, abrimos la tienda de galletas Casa de la Bruja en Flatta.
Pero aunque la tienda solo tenía un nombre, las ventas de galletas se calculaban por separado. Se vendían por bolsa.

«¡Bienvenidos! ¡Estas galletas son mucho más deliciosas que las de al lado!»
«¡Prueben estas galletas! ¡Son tanto más deliciosas que las de ahí, que sería estúpido compararlas!»

¿Podrían al menos dejar de insultarse mientras promocionan sus galletas?
Yo ya no tenía más responsabilidades, así que me relajé viendo.
Por cierto, el fantasma Rosalie estaba flotando cerca del puesto de venta como jueza, asegurándose de que ninguna de las dos jugara sucio.
No creía que alguna de ellas lo haría, pero también estaba ahí para asegurarse de que la perdedora no acusara a la otra de ganar de forma injusta. Ambas son malas perdedoras, así que era posible.

«Laf do fo mu buena, ough.»

Halkara compró una bolsa de cada una. Ella estaba llenándose la boca de galletas mientras hablaba, así que era difícil entenderla.
Falfa y Shalsha también estaban comiendo galletas de una bolsa.

«¡Falfa tiene tanta suerte de tener más meriendas!»
«Es genial, Falfa. Deberían hacer más seguido para nosotras.»

Había muy poca gente al principio, pero la gente de Flatta tiende a congregarse cuando aparece algún rumor nuevo, así que la multitud se estaba agrandando.

«Ooh, ¿esta vez son galletas de la Casa de la gran Bruja?» «¿Cuál debería comprar? Supongo que ambas.» «¡Genial, yo también voy a llevar una de cada una!»

Los dos tipos estaban volando de las repisas.
Y creí ver más hombres, a pesar de que el producto en venta eran galletas.

«Aunque Laika es la más linda.» «La chica nueva es del tipo hermana mayor. Me gusta.» «Oh, ¿vas por ella?» «¡Aunque siempre fuiste fan de Halkara!»

Ya veo, así que de cierta forma eran populares como idols. Solo había chicas en mi casa después de todo.
Pero también había una cola de chicas actuando de la misma forma.

«Me gustaría que Laika fuera mi hermana menor.» «Ella es demasiado astuta. Me gustaría alguien como la chica nueva.» «¿Pero el que tenga cola no significa que ella es la astuta?» «A mi me gusta, aunque lo sea. Podría acariciar su cola como hermana mayor para calmarla.»

El mundo está lleno de gente interesante…
Las dos son lindas, así que no era raro que fueran populares.
En términos de apariencia, Laika parecía que acababa de entrar a bachillerato. Por otra parte, Flatorte parecía un poco mayor.
Desde mi perspectiva, parecía que mis dos hermanas menores estaban peleando por mi, así que no se sentía del todo mal.

«Oh, Madame Profesora, tenía una mirada vulgar hace un momento.»

Ack, Halkara se dio cuenta. No era necesario que viera eso…

«Es la misma mirada que tengo cuando estoy calculando las ventas del mes.»
«Espera, ¿tú también la haces?»
«Sabe, yo diría que la adición de Flatorte fue un buen incentivo para Laika, ¿no le parece?» Comentó Halkara mientras veía como las dos vendían sus galletas.

Por supuesto, ella estaba a mitad de un duelo, pero la expresión de Laika ciertamente se veía más animada que de costumbre.

«Enserio te gusta observar, ¿verdad?»
«Solo estaba pensando que si agregáramos unas hierbas molidas a la masa, podríamos venderlas como una merienda saludable para el grupo demográfico que se preocupa por su salud.»
«¡¿Por negocios?!»

Pero probablemente enserio era bueno que tuvieran a alguien con quien competir.
A veces la gente habla de competir contra sí mismos, pero eso no pasa muy seguido. Era mucho más común que la gente se dejara estar.
Así que era más fácil si el enemigo era una fuerza externa.
Hace un momento las traté como si fueran hermanas, pero eso no era del todo equivocado.
Y por cierto, las galletas estaban siendo muy bien recibidas. Escuché varios comentarios de los aldeanos:

«¡Las galletas que compré fueron tan buenas que mis hijos me dijeron que viniera a comprar más!» «¡Les di una probada, y definitivamente las voy a comprar!»

Sabía que les iría bien cuando las probé ayer.
Y justo cuando la última galleta desapareció de la bolsa de Halkara-

«Bueno, me voy a volver a formar para comprar una bolsa más de cada una.»
«¡Compra dos, Hermana Halkara!»

Falfa anunció sus demandas.
Estábamos comprando muchas nosotras mismas…

Las dos hicieron bastante, probablemente porque estaban tan confiadas, así que sus productos permanecieron en la mesa hasta la tarde a pesar de lo mucho que estaban vendiendo.
Estaba a punto de anochecer.
El último cliente compró una bolsa de cada una, y la competencia se había acabado.

«Ambas se terminaron al mismo tiempo.»
«Eso no importa; no tendría sentido a menos que compitan por ver quien hace más dinero. Si fuera quien vende todo más rápido, la que haga menos tendría la ventaja.»

Las dos vendieron las galletas por trescientos de oro por unidad. Eso era más o menos trescientos yenes japoneses. El precio era el mismo, así que quien haya vendido más también tendría más dinero.

«No hubieron trampas durante el tiempo de venta. Yo, Rosalie, mantuve una estricta vigilancia.»

La jueza Rosalie anunció que no hubo violaciones de las reglas, así que ahora comenzaríamos a contar las ganancias.

«Creo que soy la que puede calcular más rápido, así que yo haré el conteo.»

Halkara rápidamente alineó las monedas de bronce y plata mientras las contaba. Como comerciante, ella trabajaba muy rápido.
Las dos competidoras tragaron saliva mientras veían.

«No perderé. Después de todo, la aldea de Flatta cuenta conmigo.»
«No es como si te reconocieran como una cocinera profesional. Cuando se trata de calidad, no eres rival para la gran Flatorte.»
«Por cierto, ¿se suponía que había algún beneficio especial para la ganadora?»
«Ahora que lo mencionas, no creo que hayamos decidido nada… ¿Por qué no elegimos algo ahora…?»

Las dos empezaron a murmurar algo.
¿La perdedora no recibiría un golpecito en la frente como mucho?
Por alguna razón, una multitud comenzó a congregarse en la tienda. Parece que todos estaban interesados en quién ganaría.
En la multitud, podía ver carteles con mensajes como, ¡Buena suerte, Flatorte! y ¡La gloria es tuya, Laika! Si estas personas podían transformar algo en un festival, lo hacían de inmediato…

«De acuerdo, calculé las ganancias. El precio de cada una era el mismo, así que anunciaré el número de ventas.»

Cuando Halkara habló, todos miraron hacia ella, no solo las competidoras.

«¡Primero, Laika; trescientas unidades!»

La gente de la aldea gritó, «¡Wow!» Yo también estaba sorprendida. La población de la aldea definitivamente era de menos de trecientos, lo que significa que varios compraron múltiples bolsas.

«¿Tantas? No estaba prestando atención a cuantas hice.»

Laika admitió la verdad. Pensando racionalmente, hice demasiadas.

«La gran Flatorte nunca piensa en los números. Sabía que algo bueno se vendería, así que confié en eso.»

Ambas parecían satisfechas con como las cosas estaban resultando.

«Y ahora, Flatorte.»

Todo miraron hacia Halkara.
Las dos competidoras obviamente no podían relajarse, y tenían expresiones como si estuvieran rezando.
¿Quién sería la ganadora?
Por alguna razón, Halkara sonrió alegremente justo antes de dar la respuesta.

«¡Pueden creerlo; trescientas unidades! ¡Lo que significa que es un empate!»

¡De todas las cosas!
Ese debe haber sido el resultado más entretenido para los espectadores, ya que se escuchó un gran «¡Oooohhh!»

¡Era como un partido de baseball de secundaria, en el que los pitchers de ambos equipos lanzaban strikeouts y el partido tenía que ser reprogramado, ya que ninguno estaba ganando!
Las dos se miraron.

«¿Qué hacemos ahora…?»
«Como dijo, es un empate. Exactamente como antes…»

De cierta forma, estaba feliz de que mi conclusión de que ambas eran iguales fuera validada.
Me paré entre las dos y levante un brazo de cada una en el aire.

«¡Tenemos dos ganadoras! ¡Por favor denles una cálida ronda de aplausos!» Grité, y un aplauso resonó en respuesta. Hasta había alguien tocando una flauta.

«¡Y esta chica es una nueva miembro de mi casa, Flatorte el dragón azul! ¡Por favor trátenla bien!»

Hubo otro aplauso.
Podía escuchar cosas como, «¡Bienvenida!» y, «¡Flatta es un gran lugar!»

«Oh, mi señora, ¿de verdad planeó todo esto…?»

Parecía que Flatorte finalmente descubrió mi plan.

«En efecto. ¿No crees que es la oportunidad perfecta para que Flatta te acepte?»

No había pensado tanto en los detalles como para llamarlo un «plan», pero mi relación con Flatta había durado por trescientos años hasta ahora. Nuestro vínculo de confianza era fuerte. Así que aún siendo algo improvisado traía grandes resultados.
Los ojos de Flatorte brillaron con lágrimas.

«Estaba preocupada por empezar una nueva vida, pero… sabía que usted era la mejor, mi señora… ¡La mejor!»

Flatorte me abrazó. Fue un poderoso abrazo, ya que ella era un dragón azul, pero mis estadísticas eran injustamente altas, así que me las arreglé.

«Vamos, no llores.»
«¡Me quedaré con usted por el resto de mi vida, mi señora!»

La chica era más pegajosa de lo que creí. Tal vez estaba acostumbrada a hacerse la fuerte.

«¡Hey, eso es contra las reglas! ¡No puedes hacer eso!»

Por alguna razón, Laika protestó. Debería dejar que la recién llegada haga lo que necesite por ahora, especialmente siendo que Flatorte estaba tan ansiosa.
Pero algo que dijo me llamó la atención.

«¿Qué quieres decir con ‘contra las reglas’?»
«La regla era que la ganadora de este desafío podría abrazarla, Lady Azusa, por diez minutos.»

¿Qué? Es la primera vez que escucho esto… No acepté esto…
Y es demasiado. Diez minutos es demasiado.
Pero no había duda de que ambas se esforzaron, así que después también le di un gran abrazo a Laika.


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