SukaSuka – Volumen 5 – Capitulo 2 – Parte 2

Parte 2: Lo que una vez fue Nephren

Algo pequeño y suave estaba tocando su mejilla.
Déjame dormir un poco más, pensó ella. No entendía bien por qué, pero estaba extremadamente cansada.

«¡Hey, vamos!«

Cuando lo ignoró, los toques se convirtieron en un rápido asalto. Su mejilla se estaba deformando de varias maneras. No dolía, pero era molesto. Ella rodó para alejar la cosa.

«Vamos, ya va siendo hora de que te levantes.«

Shh, vete. ¿No te lo dije ya? No lo había hecho, pero estaba realmente exhausta. Quería dormir tanto como fuera posible.
Se escuchó un pequeño chapoteo.

«Te enfermarás si te quedas así.«

… Oh, cierto…
Ella notó el frío solo después de que fuera mencionado. Se sentía como si todo su cuerpo estuviera empapado con agua fría. No era muy cómodo. Quería una almohada y una manta.
Mientras esos pensamientos rodaban perezosamente en su cabeza, Nephren lentamente abrió los ojos-

DESTRUIRDESTRUIRDESTRUIRDESTRUIRDESTRUIRDESTRUIRDESTRUIR

«¡¡-Ah!!»

El abrumador impulso de destruir que repentinamente surgió en su interior amenazaba con apoderarse de su conciencia. Ella frenéticamente cerró los ojos. La tormenta de impulsos destructivos amainó lentamente.
¿Qué fue eso?
Un miedo perfectamente razonable lentamente comenzó a reemplazar esos sentimientos irracionales dentro de Nephren. Había algo que no reconocía dentro de ella. No; era más que eso. Todo su cuerpo se había transformado en algo que no reconocía. Podía sentirlo.

«O-Oh vaya… Te va bastante mal, ¿verdad?«

Ella podía escuchar la sorpresa en la voz de la persona no identificada.
Sonaba como… los tonos roncos de una mujer de mediana edad. Al menos no era nadie que ella conociera.

«… ¿Quién eres tu?»
«Cubriremos eso más tarde. Por ahora, abre solo tu ojo derecho.«
«Pero-«
«Está bien. Solo confía en mí.«

Nephren no podía confiar en una persona de la que no sabía nada. Aún así, no sintió malicia en el tono de la extraña, y era cierto que no podía quedarse aquí temblando con los ojos cerrados para siempre.
Nephren se preparó para lo que fuera y lenta, cautelosamente, hizo lo que se le dijo.
Su visión, que estaba regresando gradualmente, reveló un pez flotando en el aire.

«… Um…»
«… ¿Estás bien? ¿Puedes ver?«
«Mis ojos se rompieron. Parece que hay un pez volador frente a mí.»
«Eso es normal. Mira, ¿puedes ver mis hermosas escamas?» El pez se retorció en el aire. Sus escamas bermellón plateado brillaban tenuemente. Eran tal como ella dijo; realmente eran hermosas.

El incomprensible impulso no se había ido del todo, pero ahora estaba mucho más tranquilo. La persistente inclinación que sentía era molesta, pero no era un problema serio.
¿Dónde estoy?
Nephren miró alrededor. Habían paredes de tierra que parecían ser acantilados rodeándola. Cuando miró abajo, había un pozo de agua clara poco profundo, y ella estaba sumergida hasta la mitad en él.
Cuando miró arriba, había una grieta en el techo. A través de ella se podía ver un cielo azul.

«¿Caí desde allá arriba?»
«Eso parece.«

Ella tembló ligeramente.

«Hace frío.»
«Por eso te dije que te ibas a enfermar si seguías durmiendo ahí… Bueno, supongo que estarías bien por el resto de tu vida.«

El extraño pez dijo algo igualmente extraño.

«¿Qué quieres decir?»
«Bueno… cubriremos eso más tarde. Por ahora, ¿por qué no buscamos un camino arriba? Quedarnos aquí abajo sería deprimente, y personalmente extraño el verdadero sol.«

Ella tenía un punto.

«Esta área originalmente estaba llena de agujeros; parece que el lecho de roca era débil desde un principio. También es la razón de que se abriera el grande. Si sigues estos pequeños caminos, creo que eventualmente encontraremos el camino arriba.«

Nephren, con su ojo izquierdo cerrado, encendió su Venenum.
Alas grises fantasmales brotaron de su espalda.
Su Venenum estaba funcionando sin problemas; de hecho, fluía mejor que de costumbre. Su cuerpo flotó sobre el suelo.

«… Espera; debiste decirme desde el principio que eras una niña voladora.«
«Me adelantaré.»

Ella batió sus alas y se dirigió a la superficie.

¿Por qué sigo viva? Se preguntó Nephren.
Ella había sufrido heridas fatales en la batalla del Plantaginesta y cayó a la superficie. Y en los segundos finales antes de su muerte, solo su conciencia había sido atrapada en un extraño mundo, junto con la de Willem. Entonces destruyeron ese pequeño mundo y saltaron al exterior. Mientras eso pasaba, ella saltó hacia esta extraña cosa negra que estaba por tragarse a Willem entero, y hasta logró de alguna manera tirar de cerca de la mitad hacia ella.
… Cierto. Sin importar como lo pensara, toda la experiencia hubiera matado a un hada normal tres o cuatro veces. Y Nephren Ruq Insania era un hada muy normal, una sin ningún poder especial como, digamos, Chtholly.
Ella volvió a mirar abajo para revisar su cuerpo. Aunque su uniforme estaba hecho pedazos y apenas era reconocible como ropa, no podía ver nada en ella que pudiera ser llamado una herida.
Era un nivel de regeneración escalofriante que la palabra curar no podía explicar apropiadamente. De alguna forma, en su mente, la loca idea de que alguien había preparado un nuevo cuerpo para ella y había trasplantado su conciencia en él tenía más sentido.

El viento estaba en calma.
Si mantenía su ojo en el amplio cielo azul sobre ella, vería que no era diferente al que veía en Regul Aire.
Pero cuando se dio la vuelta, toda una superficie gris se extendía infinitamente tan lejos como podía ver.

«… No hay nada aquí, hmm,» murmuró el pez con preocupación luego de flotar hasta el lado de Nephren.

Nephren la ignoró e intentó encontrar a la persona que estaba buscando. Pero no pudo.

«Willem no está aquí.»

Los dos deberían haber estado juntos todo este tiempo. Desde el momento en que entraron al mundo ilusorio hasta que lo destruyeron, Nephren debería haber estado en los brazos de Willem. Incluso si hubo un impacto que la haya mandado a volar solo a ella, no deberían haberse separado tanto.

«Tampoco veo a mi pequeña compañera por ninguna parte. Ella no está en un estado como para estar moviéndose, pero puede que esté deambulando por ahí.«

Nephren se giró y le dio otra mirada a este extraño pez.
Era enorme… No tanto como para tragarse a Nephren entera, pero el pez podría fácilmente estrangularla y matarla con ese masivo cuerpo.
Los peces generalmente viven en el agua. Nephren una vez leyó sobre cosas llamadas «peces celestiales» que nadaban por el aire, pero eso era más que nada diminutos peces que nadaban en grupos donde nadie veía. Nunca había leído sobre algún tipo de pez celestial tan grande. Sin mencionar uno que pudiera hablar.

«-¿Y quién eres tu?»
«Hmm, supongo que es hora de presentarme. Mi nombre es Carmine Lake. Como puedes ver, soy el Poteau que controla el viento y la lluvia.«
«… ¿Hmm?»

Poteau. Ella había leído sobre ellos en un libro.
Eran deidades subordinadas que una vez sirvieron a los Visitantes y fueron, básicamente, los dioses creadores de este mundo y los que le dieron forma. En resumen, eran seres increíbles.

«Huh.»

Este pez podía hacerse llamar lo que quisiera.
Y podía decir «debería ser obvio» todo lo que quisiera.
Al final del día, lo único que Nephren vio frente a ella fue un extraño pez celestial parlante. Aunque ella podía ver que el pez no era normal, tampoco le parecía que tuviera nada particularmente divino.

«¿Enserio?»
«Muy enserio.«

El pez se retorció alegremente frente a la poco convencida Nephren.

«Oh, pero no te equivoques. No siempre me vi así, ¿sabes? ¡Verás, una vez tuve un cuerpo que era mucho más hermoso y elegante y espléndido!«

De acuerdo.

«Perdí ese cuerpo hace unos quinientos años. Desde entonces, solo puedo preservar mi ser aprovechándome del alma de otro, por lo cual me convertí en este patético ser ilusorio.«

«Ser ilusorio«; esa no era exactamente una combinación de palabras que hubiera escuchado antes, pero Nephren entendió lo que intentaba decir.

«… ¿Lo que significa que este no es tu verdadero cuerpo?»
«Exactamente. Tu eres la única que puede verme y oírme. ¿Y bien? ¿Ya te sientes como una elegida?«
«… No.»

De todas formas no había nadie más cerca; ¿de qué servía este privilegio no deseado?

«¿Y por qué un dios se unió a mí?»
«¡Sí! ¡Ese es el principal problema!» el pez gritó abruptamente y agitó sus aletas. Era muy ruidosa. «Originalmente tenía a una chica que hacía el papel de anfitrión. Estábamos selladas en ese mundo barrera por tanto tiempo.«

El mundo barrera. Una eterna caja de arena construida por el Chanteur (Almaria), que llamaba a todos los que vivían en lo que alguna vez fue la ciudad de Gomag.

«Pero ustedes fueron los que destruyeron el mundo barreara, ¿verdad? El impacto de eso me cortó del alma de mi anfitriona. Le perdí el rastro.«
«¿Huh…?»
«Entré en pánico. Pensé, ¡Oh no, voy a desaparecer! Pero te encontré cerca. Sabía que esto era la voluntad de los dioses, así que me metí de inmediato. Bueno, supongo que los dioses de verdad no son tan considerados.«

Nephren deseaba que el pez esperara un segundo.
Ese mundo era una prisión. Y una especial, una que atrapaba a toda una masa de Emnetwyte. No sería raro que este autoproclamado Poteau también haya sido atrapado en su interior. Pero…

«¿Cuánto tiempo estuviste ahí?»
«Oh, fue tanto tiempo.«
«Sin tu cuerpo físico, no deberías haber sido capaz de volver a la vida luego de ser liberada de la barrera.»
«Tienes razón. Es por eso que estaba en aprietos.«
«Eso no es lo que quise decir. Tenías una anfitriona, ¿verdad? ¿Ella está bien?»
«¡Vaya, vaya! ¿Estás preocupada por una chica que nunca has visto? Que amable de tu parte.«

Aunque eso no era lo que Nephren quería saber.

«¿O es que notaste que la chica no es una completa desconocida para ti?«

Tampoco era eso- Espera, ¿qué?
Por la sorpresa momentánea, Nephren abrió ligeramente su ojo izquierdo.

DESTRUIRDESTRUIRDESTRUIRDESTRUIRDESTRUIRDESTR-

«Agh… Urgh…»

Lo volvió a cerrar de inmediato. En el más breve de los instantes en que ambos ojos estuvieron abiertos, Nephren fue atacada por un dolor tan malo como si un mazo gigantesco estuviera golpeando su cabeza. Permaneció incluso después de cerrar su ojo.
Se agachó en la arena, soportando la agonía.

«¿Espero que al menos lo hayas notado? Un movimiento equivocado, y eso se apoderará de ti.«
«… ¿A qué… te refieres…?»
«Lo más probable es que el espíritu del Chanteur haya acabado dentro de ti. Probablemente por el mismo método que yo entré… Aunque las Bestias no tienen una conciencia, así que simplemente son una masa de deseo e impulso.«

Deseo puro. Impulso puro.
Eso tenía sentido. Ciertamente se sentía así.

«¿Me convertiré en una Bestia…? ¿Como lo hicieron los Emnetwyte?»
«Ummm… No creo, no. Aunque técnicamente no tienes un cuerpo físico, para empezar, tu cuerpo siempre ha sido tuyo.«
«¿Para empezar?»
«Por lo que parece, te has vuelto un ser muy cercano a los Emnetwyte luego de múltiples reencarnaciones, pero en realidad no te has convertido en uno. Aunque tu espíritu esté confundido, no creo que seas capaz de recuperar tu cuerpo.«

… Nephren no entendió mucho.


Luego de caminar un rato, se toparon con unos extraños restos.
Había rastros de un campamento, los carbonizados restos de leña dentro de un círculo de piedras. A un lado había varias cajas de madera y barriles de lata medio enterrados en la arena.

«Que turistas más desconsiderados. La superficie no es un basurero,» murmuró Carmine Lake despreocupadamente. Nephren estaba empezando a aprender que no era necesario comentar cada cosa.

Estos probablemente eran restos dejados atrás por salvadores que vinieron a excavar en la superficie. Probablemente pusieron sus manos en una sorprendente cantidad de tesoros y, como resultado, descartaron una porción de la carga que ya estaba en la aeronave. O algo parecido.
Ella desenterró uno de los barriles cercanos.
Era lo suficientemente grande para abrazarlo con un brazo. Estaba vacío. Los garabatos en su superficie estaban casi completamente borrados, habiendo sido erosionados por la arena, pero apenas se podía llegar a leer L7 PROVISIONES ESTÁNDAR-M.

«Provisiones…»

Por un momento, pensó que eran rastros del Plantaginesta. Pero inmediatamente se corrigió. No podía ser.
Cuando la nave se fue, el Chanteur, la Primera Bestia, apareció aquí. Estos barriles de lata no hubieran podido mantener su forma en presencia de una Bestia lo suficientemente poderosa para convertir todo lo que haya cerca en polvo.
La gente que acampó aquí debe haber llegado después de que Willem empalara al Chanteur y el mundo barrera se desvaneciera.

«¿De verdad estuve tanto tiempo durmiendo bajo tierra?»
«Yo diría que unos diez días.«

Esa ridícula respuesta llegó tan fácilmente.

«… Pero no tengo hambre.»
«Eso es porque tomaste a un ser eterno en tu interior. Es solo que tu cuerpo no ha sido tomado, pero sufrió cambios.«

Otra ridícula respuesta llegó igual de fácil.

«Veamos… Ahora eres parte Bestia. Nunca envejecerás, nunca morirás. Eres eterna, imperecedera. ¿Es más fácil de entender si lo piensas así?«

Lo era.
Era más fácil, pero no quería entenderlo.

«¿Vida eterna?»
«De cierta forma, sí. Aunque no eres indestructible. Hay varias formas en las que puedes ser asesinada.«
«Ya veo.»

¿Esto era algún tipo de sátira?
Nephren estaba preparada para la muerte, la había aceptado. Aunque hubo varias veces en las que la evitó a duras penas, ahora se daba cuenta de que la situación actual era exactamente lo opuesto a para lo que se había preparado.

«… No tengo ningún lugar al que volver.»

Aunque fuera solo en parte, una Bestia era una Bestia. Probablemente nunca la dejarían quedarse en Regul Aire.
Los días que pasó en el almacén de hadas; esos días normales ahora parecían tan lejanos en su memoria.

«¿Estás bien?«
«Mm.»

Nephren murmuró en respuesta, sin afirmarlo o negarlo (ya que ella misma no estaba segura), y entonces sacó un gran trozo de tela roja de una de las cajas enterradas en la arena.
Ella la envolvió sobre su cuerpo en lugar del desbaratado uniforme de la guardia.


Ella caminó por varios días por la arena.

EL cuerpo de Nephren, que ahora era más cercano al de una Bestia, no se cansaba ni sentía fatiga. Podía seguir caminando tanto como quisiera.
Pero no quería hacerlo.
Cada pocas horas, paraba y descansaba en alguna formación rocosa de aspecto agradable.
Cuando caía la noche, se recostaba y cerraba los ojos. Afortunadamente, su cuerpo nunca olvidó el hábito de dormir. Aunque no estaba cansada, podía dormir. Incluso podía soñar.
Seguramente, algún día, estos recuerdos suyos se desvanecerían en la arena gris. Pero por ahora, aún podía calentar su corazón con pensamientos de su agradable pasado.

En una ocasión, se topó con un grupo de Bestias.
En la cima de una ligera colina de arena, alrededor de diez Auroras estaban de pie con sus cuerpos como cuerdas estiradas y tensas, las agujas que salían de ellas descansaban contra sus cuerpos, bañándose en la luz del sol.
Nephren se acercó, pero no respondieron.
Las tocó, y todo lo que hicieron fue retorcerse un poco con irritación, pero al final no la atacaron.
¿Creen que soy como ellas?
Las Bestias, que estaban tan cerca de ser inmortales como era posible, no necesitaban comer. Por eso no se cazaban entre ellas. No pensaban en otra cosa que destruir brutalmente toda vida que no fuera una Bestia, pero por el contrario, en lugares poblados solo por Bestias, eran dóciles hasta el punto de ser decepcionante.
O tal vez así eran las Bestias originalmente. Tal vez era específicamente porque deseaban tanto esta paz y tranquilidad que intentaban todo a su alcance para expulsar objetos foráneos que puedan arruinarla… Era posible que eso fuera todo lo que intentaban hacer, y que pasaran todo su tiempo tranquilamente de esta forma si no habían forasteros cerca.
Ella tomó una Aurora relativamente pequeña y la abrazó suavemente. Se retorció en protesta, pero nunca levantó sus agujas para intentar apuñalarla.

«Oh vaya,» se quejó Carmine Lake.

Las dos no se llevaban muy bien, pero en las desoladas arenas de la superficie, eran una valiosa compañera de conversación. Carmine Lake tentativamente se giró hacia Nephren y la invitó a hablar.

«La presencia de Elq es tan lejana. Y a juzgar por el ángulo, está sobre nosotras.«
«… ¿Hablas de la chica que era tu anfitriona?»
«Así es.«
«Sobre nosotras; ¿osea en Regul Aire?»
«Tal vez…«

El pez celestial se retorció mientras nadaba a su alrededor.

«Nephren, ¿puedes volar hasta allá?«
«… Tal vez si lo intento.»

Normalmente sería una idea peligrosa. Regul Aire estaba demasiado lejos, demasiado alto para que las alas de un hada viva llegara. Pero Nephren ya no era normal. Ahora que su cuerpo nunca se cansaba o fatigaba, podía volar por días sin dormir o descansar.
Pero ella dudó.
¿Qué significaría aproximarse a Regul Aire ahora que se había vuelto más como una Bestia? Nephren sabía bien cual era la respuesta, por supuesto. Después de todo, ella era una de las muchas Leprachauns, y la única razón de su existencia era proteger Regul Aire de la amenaza de las Bestias.
Ella intentó imaginarlo; vio a Ithea y Rhantolk, con sus alas etéreas extendidas, con las puntas de sus armas excavadas apuntando hacia Nephren la Bestia.

«… No quiero hacerlo.»
«¿Qué tal si lo pido por favor?«
«No. Si quieres ir, ve tu sola.»
«¡Lo habría hecho hace mucho si pudiera! ¡Sabes lo mucho que dependo de ti!» Carmine Lake giró elegantemente a su alrededor. «¡Ohhh, y justo cuando me sentí aliviada de que finalmente salí de ese estúpido mundo barrera, las cosas se pusieron aún más estúpidas! ¡No sé a dónde fueron a jugar Ebon Candle y Jade Nail, pero será mejor que vengan a buscarme en este instante!«

-¿Dónde podía estar Willem?
Nephren ignoró el berrinche del autoproclamado Poteau y comenzó a pensar.
Ella no sabía nada de esa Elq o como se llamara, pero Willem definitivamente estaba en alguna parte aquí en la superficie.
Por supuesto, ella no era tan optimista como para pensar que estaba sano y salvo. A diferencia de ella, él era un Emnetwyte real. No había razón para que su conciencia persistiera luego de que esa cosa negra, espíritu del Chanteur o no, entrara en él. No era difícil imaginar que la Bestia se había apoderado tanto de su cuerpo como su mente y que eso lo había transformado en algo completamente diferente.
Y aún así-
Le dije a Almaria que me haría cargo de él.
Nephren quería ir con él.
Si él se había transformado por completo en una Bestia, entonces ella quería acurrucarse con esa Bestia.
Eso era todo lo que Nephren deseaba para su futuro en esta tierra gris.


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